27/5/07

Votar

Es un día esquinado; sale el sol, asomando un ojo entre las nubes, pero nadie se fía; en cualquier momento te clava un chaparrón por la espalda. Aunque no ha llovido en toda la mañana. A la una, más o menos, salgo a comprar la barra de pan, el periódico y de paso a votar, sin muchas ganas. Justo al poner el pie en la acera caen unos goterones que levantan ese olor a tierra empapada que tanto gusta a los poetas y a los depresivos. Parece un mal augurio; pero recuerdo que no llevo mis calzoncillos de mala suerte, los que nunca pongo, hoy tampoco, y que me libra de los peores embolados y cuchilladas del destino.

Le doy para adelante a la cinta; ya estoy en la Facultad de Filología, colegio electoral ahora. Pintadas contra el "reitor" en portugués adornan el cemento de la fachada. Entro; un policía municipal con los brazos cruzados y calzado en un chaleco reflectante me mira fijamente con un aire de portero de discoteca. Está tieso y parece de muy mala hostia. Me hace gracia, pero no dejo que se note, no vaya a ser que me rompa los faros del coche, o las gafas, que no tengo el coche aquí. El pupitre con las papeletas es pequeño, pues pocos son los partidos que se presentan; PSOE, BNG, PP, y una cosa rara que estoy seguro es una secta peligrosa y que dice no sé qué de autosugestión internacionalista.

Papeleta al sobre, haciendo varios dobladillos para que entre. Levanto la cabeza; el panorama es triste; la democracia parece una residencia de ancianos. La luz mortecina; es una democracia ucraniana, o por ahí. Busco mi letra; me pongo a la cola; un heavy con su padre delante de mí. Los afortunados que pasan este domingo recibiendo votantes sentados a la mesa parecen felices; uno, joven él, no puede contenerse y se ríe sin querer por todo, al mirar los DNI se parte el culo, rojo de vergüenza, apagando las carcajadas a toses y pensamientos, es un suponer, fúnebres que le disipen la risa y el bochorno. Los viejos van votando. Uno tiembla tanto que pensamos que le está dando un ataque epiléptico, porque no le vemos la cara y no sabemos si tiene la mirada perdida o apunta al canalón que forman los pechos enormes de la presidenta de mesa. ¡Vota!

Me toca; enseño mi DNI. Antes de que reaccionen pasando hojas para atrás un poco al tuntún, les informo que soy... este, el primero. Una ola de alegría invade la mesa; ha venido a votar el primero. Todos se felicitan; me sonríen. Si hubiese una cámara de alguna tele vendrían a sacarme para los telediarios, pues es tan poco lo que hay que contar por aquí (nadie agarra una urna y se la estampa a otro en la cabeza reivindicando más democracia etc...) que estos se quedan con cualquier cosa que les ofrezca la jornada. La delegada del BNG, que es gordísima y se sale por los lados de la silla y lleva unas gafas en el pelo, levanta los ojos de las listas y me mira con severidad, analizando mi porcentaje de gallleguidad; vuelve a lo suyo, que no sé qué será (leer nombres), como resentida.

La democracia, aquí, ajuntando a candidatos que hasta hoy no se podían ver.
Me da pena irme sin encontrar a nadie, sin que nadie me encueste, sin ver algún desmayo o asistir a un parto o a una pelea de barro entre delegadas de partido. Al menos ver algo bello. Enamorarme por unos segundos. Todo es feo; afuera sigue lloviendo. El viejo con tembleque está parado a unos metros de la puerta, sólo, de perfil, sin arrancar. Los pantalones de tergal muy bajos, como un rapero. Parece uno de esos muñecos que está a punto de quedarse sin pilas y en el último momento todos en él es abaneo.

11 comentarios:

Portorosa dijo...

¡Genial!

brandonmarlo dijo...

Ay, cuando habla usted de la tierra húmeda me invade la morriña... Por cierto, ¿ese par son Abott y Costello? Muy buena entrada.

conde-duque dijo...

Qué bueno. El policía pulgoso, la gorda del BNG con su galleguidad desbordante, las tetas generosas de la presidenta, el que se descojona de todo...
El toque Berlanga también se te dá muy bien.

Mabalot dijo...

Gracias, Porto, por la exageración.

Buenas Brandonmarlo. Te voy a mandar por Seur un trozo de tierra santiaguesa húmeda para que la huelas cuando te venga la morriña. O te la mando seca y la riegas tú. No, mejor el agua de aquí, verdadera lluvia gallega. ¿Quieres que le meta algún insecto para que tenga más vida?
Un saúdo, xa me contarás...

Conde; ¡Berlanga! Pues ni se me había pasado por la cabeza. Berlanga, el de Escopeta nacional y por supuesto sus primeras pelis son francamente cojonudas. "Plácido" es una de mis pelis preferidas.

cacho de pan dijo...

coincido con el toque berlanga, y conozco bastante a ese señor...muy buen post.

zbelnu dijo...

Te enamoraste por unos segundos?...
Pero si está aquí Cachodepan!
Los pantalones de tergal, ¿pero aún existe esa fibra?
Nos vemos en el lavadero... virtual. O en la buhardilla imaginada.

rythmduel dijo...

Porto no exagera, proclamo. Tu "retrato electoral" merecería estar en la crónica de un buen periódico de tirada nacional. Lo he leído dos veces.

... Hala ¡al cajón de perlas de 5impulSOS!

Anónimo dijo...

Pero yo no estoy segura de que leer el último párrafo demuestre nada. Podrías haber leído sólo el primero y el último... Zb

Portorosa dijo...

(Oye, Maba, ¿mañana vas de boda?)

Mabalot dijo...

Porto, a todas luces me pierdo algo; ¿Boda? ¿De quién?

Perdona mi ignorancia; vivo un poco (o mucho) en las nubes. Infórmame, que mañana pensaba hacer otra cosa...

Leer el primero y el último ya demuestra algo; ahora, qué demuestra ya está más sujeto a interpretaciones. Pero tú no sé si me lees o sólo me visitas para hacer bulto y salvar el árbol. Cuántos más mejor. En todo caso suerte, que el árbol es un inocente. ¿Por qué no te encadenas a él, como una baronesa, aunque tengas antepasados republicanos?

Portorosa dijo...

Perdona, me equivoqué, Mabalot. El que tenía boda era Manuel, creo...