26/4/12

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Seamos felices, ya que toca. Lo justo al menos para flotar un poco. Pero sin pasarse. Después de ver cómo el gran Sergio Ramos le gastaba una de las bromas más maravillosas al madridismo más seriote me encuentro un texto precioso sobre mi breviario futbolístico, dicho sea en su acepción de apuntamiento o memoria.

Con que le haya gustado a algunos amigos que admiro ya me doy por satisfecho. En realidad ya estaba bastante satisfecho, desprendido de lo hecho, pero ahora más. Que lleguen si quieren las pedradas que tengo buen escudo. No me bajan de este suelo. Me debo a mí mismo un paseo con las manos en los bolsillos, silbándole a los pájaros, como si fuese uno de ellos y sólo tuviese que ir poniendo huevos en la vida.

Por si acaso esta mañana después de leer estos textos corrí al Montaigne y lo abrí por el ensayo titulado "La presunción". No creo que lo necesitara, pero por si acaso.

Nos dice: "Yo soy bastante pródigo en sombrerazos, sobre todo en verano, y no recibo ninguno sin desquite, sea cual fuere la calidad del hombre que lo da, excepto si lo tengo a sueldo."

Más adelante: "No tengo mis recursos predispuestos y ordenados, y sólo aprendo después de la acción, con tantas dudas sobre mi fuerza como sobre otra fuerza. De ahí que, si tengo éxito en una tarea, lo atribuya más a mi fortuna que a mi habilidad, pues me las planteo todas al azar y con temor."

Falsa modestia. No sé.

1 comentario:

Portorosa dijo...

Jo, ¡Trapiello!

Enhorabuena.