13/9/08

“Una mujer pequeña”

Cómo me atrae el principio de este relato de Kafka, escrito entre diciembre de 1923 y enero de 1924. Iba a leer otra cosa pero vi el libro en la mesa y volví a este fragmento que ya había leído varias veces.

"Es una mujer pequeña, delgada por naturaleza, pero muy rígida; siempre la vea con el mismo vestido, de un tejido color gris amarillento, con cierto tono caoba, y está adornado con borlas o colgantes parecidos a botones del mismo color; nunca lleva sombrero, su pelo rubio natural es liso y lo lleva suelto, aunque no despeinado. No obstante cierta sensación de rigidez, se mueve con ligereza, si bien exagera esa movilidad: le gusta ponerse las manos en las caderas y mecer con gesto súbito hacia los lados. Sólo puedo describir la impresión que me causa su mano diciendo que no he visto nunca una en la que los dedos estén tan separados entre sí; pero su mano no posee nada extraño, es una mano completamente normal."

F. Kafka, Una mujer pequeña, editorial Valdemar, 1º edición, Octubre de 2000.

6 comentarios:

miguel baquero dijo...

Efectivamente, sí señor. Quizás las manos raras sean las de todos nosotros, los demás. Quizás cada quien tenga una mano peculiar y todo sea extraño o normal. Según

Lolita dijo...

Precioso. ¿Que hay más extraño, pero, más natural, que la mujer que se admira?

¡Saludos!

Juan Domingo dijo...

A mí lo que me llama la atención y resulta más sugerente es imaginármela con "las manos en las caderas y mecer con gesto súbito hacia los lados". ¿Cómo hay que interpretar ese gesto? Por ahí abre Kafka un portillo al interés del lector ¿no?
Abrazos.

Mabalot dijo...

es una pena no tener por ahí en la web el cuento. Al menos el otro día no lo encontré. Es breve, y quizá por este párrafo no podríamos saber de qué va. Parece el retrato de una mujer pequeña, y en cierta medida sí lo es, pero en relación al odio que esta mujer pequeña le tiene al narrador, y sin ningún motivo especial. No son pareja, ni amigos, y no especifica qué les une pero al parecer el odio de esta es injustificado y enfermizo.
El narrador intenta explicarse el porqué de este odio, y describe los sufrimientos de esta mujer pequeña. Como muchos (todos) los relatos de Kafka es un relato extraño.

Y sí, don Juan, a mí de ese párrafo lo que más me llama la atención al principio es ese movimiento. Me hace gracia, porques es un movimiento en el vacío, sin explicación.

Un saludo a todos.

M. dijo...

Hola Mabalot. David Álvarez, que es un periodista que tiene un blog que me gusta mucho y que suelo seguir, hizo este verano un viaje a tu patria política. Está escribiendo unas anotaciones que te dejo aquí, por si te interesa:

http://balazos.blogspot.com/search/label/viaje%20Jap%C3%B3n

Un abrazo.

Mabalot dijo...

Muchas, amigo. Muy interesante.