12/11/12

Supongo

Desgraciadamente, ya sólo se discute de banderas. Es decir, de pasta. Quedan algunos románticos. Yo mismo. Creo en la sanidad pública; a mi hija la mando al mejor colegio, que es público. No tengo muchas convicciones, no creo en idioteces y no creo en casi nada que no se pueda tocar. Al menos no creo en idioteces colectivas. "Uns governam o mundo, outros sâo o mundo", escribía Bernardo Soares. Entonces, soy el mundo. Uno a uno voy encontrándole el punto a cada persona. Pero me cuesta tanto ser patriota de la patria o patrias que me tocan. Intento ser y me quedo en no ser, todo el tiempo. Me digo; ah, si viviese en Londres quizá echaría de menos todo esto, mis queridos tractores, mis gallinas, mi estrella galicia, mis caciques, mis paisanos mágicos. Mi lluvia, que hay otras lluvias pero ninguna como esta, tan desfallecida. Sí, no hay nada como estar lejos para añorar ese útero húmedo y musgoso que nos acoge, etcétera. De cerca, es demasiado fácil ver la mugre. De vez en cuando maldigo. Ya no maldigo con la fuerza de antes, como el día que ganaron unas elecciones municipales los mismos que habían llenado las playas de chapapote y los bolsillos de los que votaron. Todas las patrias empiezan y acaban en el mismo sitio; el muy digno bolsillo. Me parece bien, pero tampoco me vuelve loco. Sí, yo también tengo bolsillos, pero en los míos se han paseado mucho las manos, porque no he tenido más ambición que correr el mundo para contar algo alguna vez. Así me va. Pero que nadie me pida cuentas. Si hay que abrazar a alguien, de uno en uno. Con mucho gusto. Supongo.


"Ah, compreendo! O patrâo Vasques é a Vida. A Vida, monótona e necesária, mandante e desconhecida. Este homem banal representa a banalidade da Vida. Ele é tudo para mim, por fora, porque a Vida é tudo para mim por fora." [Livro do desassossego]

3 comentarios:

Juan Tallón dijo...

Tengo anotada en mis libretas este párrafo de los diarios de Alejandra Pizarnik, que habla de bolsillos. Me resulta muy enigmático: "Es muy tarde y la angustia asciende de nuevo. Pienso en ÉL y lo deseo. Pero, no como antes. Creo que jamás desearé apasionadamente a hombre alguno. Quisiera ser hombre para tener muchos bolsillos. Hasta podría tener siempre un libro en un bolsillo. La ropa femenina es muy molesta. ¡Tan ceñida e incómoda! No hay libertad para moverse, para correr, para nada. El hombre más humilde camina y parece el rey del universo. La mujer más ataviada camina y semeja un objeto que se utiliza los domingos".

Portorosa dijo...

Me ha gustado mucho.

La lejanía idealiza. Se lo digo por experiencia.

Un abrazo.

Mabalot dijo...

Qué bueno, Tallón, eso de los bolsillos. Eso ya solo lo puede escribir una mujer, aunque yo realmente pienso lo contrario. La armonía en el caminar está en ellas. Fíjese sino en los tacones; es un reto, un intento evolutivo de poner las cosas más difíciles....

Sí Porto: Para escribir de Dublín, hay que exiliarse!!!

Abrazo, señores. Gracias.