12/2/09

Hoja de viaje

"Antes que haikus integrales, algunos de Issa parecen anotaciones hechas sin otro propósito que aquél de perpetuar un instante precioso, un instante en que el mundo simula detenerse para ofrecer una porción iluminada, virgen, de sí. Nada sobrenatural, sin embargo: aves, papalotes, insectos, copos de nieve, rayos de luna, flores, espantapájaros, objetos domésticos e instrumentos de labranza que, de improviso, acceden a que el poeta dé testimonio de su esencialidad y, con ella, en ocasiones, del diálogo secreto que muchos sostienen con algunos hombres y entre ellos mismos. Digo 'perpetuar un instante' y pienso, de inmediato, en instantáneas, en fotos. Algo de ellas, en lo que a fijar una imagen, una intuición se refiere, alienta en el haiku. Pero éste se propone algo más: incorporar una suerte de espejo doble, capaz de reflejar el milagro exterior y, simultáneamente, aquél que tiene lugar en el propio poeta al momento de tomar conciencia de él: milagro que, de hallar una recreación justa, acabará involucrando al lector, repitiéndose en él y, en circunstancias óptimas, cultivándole, volviéndole sensible a tales experiencias e incluso despertando en él una necesidad de ellas, una necesidad de poesía."

Fragmento de prólogo del libro Hoja de viaje, de Koyayashi Issa (Selección, versiones y prólogo de Orlando González Esteva), Pre-Textos, 2003.

8/2/09

Arizona dream

Ya sabéis, Kusturica, ese Fellini serbio de los noventa. Pues no conocía esta película de él: Arizona dream. Johhnny Depp, Jerry Lewis, Vincent Gallo, Lili Taylor y una poco favorecida (para mi gusto) Faye Dunaway, aunque tampoco era una niña en el 93, y su personaje es el menos atractivo. Diálogos absurdos e hilarantes, un ambiente surrealista (pero no irritante) y escenas que recuerdan al mejor cine mudo. Los guiños a algunas películas son dignos de mención: Toro salvaje de Scorsese, con Gallo ante la pantalla clavando los diálogos entre De Niro y Joe Pesci; El padrino 2, con ese diálogo inolvidable entre Michael y Fredo cuando el primero rompe definitivamente con su hermano, pero el homenaje principal es a Nanook el esquimal, y más que por ver a un Johnny Depp y Jerry Lewis vestidos de esquimales por la moraleja del cuento, que viene a decirnos que al final uno es lo que es (el que tiene que ser) cuando acepta de dónde viene. Es muy divertido el guiño/ corte de mangas a Con la muerte en los talones, también con Gallo memorable, imitando la famosa escena del avión y Cary Grant con una mazorcas de maiz de pega de fondo.


3/2/09

De vuelta al almacén de libros viejos

Una edición de Tusquets de Bajo el volcán con dedicatoria, unas letras separadas y grandes que cubren los márgenes de las páginas de cortesía y la del título. Copio: "Con el corazón en la mano; la única mujer a la que le suplique a Dios que me tuviera carino (ya que soy un viejo) fue a ti. Siento horriblemente haberte ofendido. Jamas fue mi intencion. Esa es mi tragedia."[sic]

Está escrita esta dedicatoria con pluma y tinta de color azul. Es extraña la letra; parece que la persona que la escribió no calculaba muy bien el ajuste de lo escrito al espacio disponible. Las faltas de ortografía también le añaden más tragedia a su tragedia, como si el dolor ya no le permitiera fijarse en tales menudencias o tuviese sus facultades mentales algo perturbadas. También se puede pensar que la persona a la que va dirigida la dedicatoria y el libro no sea de tener mucho en cuenta estos defectos ortográficos. El libro está impoluto, sin abrir, ni el prólogo han leído. Se deduce que la dedicatoria no ha tenido el efecto deseado, y ahora me lo llevo yo por dos euros y empiezo a leer el prólogo en el autobús. ¿Regalar Bajo el volcán? ¿Tendrá algún significado para esa pareja rota de ofendida y ofensor?

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También salgo de la librería de segunda mano con la biografía de Pla escrita por Cristina Badosa (Josep Pla, Biografía del solitario, editada por Alfaguara, traducción del catalán). La portada es potente y cutre, aunque no queda mal. Por cierto, Alfaguara es capaz (o era capaz), de las peores portadas, y no tanto en cuanto a gusto, o más bien mal gusto estético (aunque también), sino a chapucería. Esas fotos recortadas, mal recortadas, y pegadas sobre un fondo abstracto hortera de pared con papel made in Cuéntame. Es especialmente impresionante la portada del volumen de relatos completos de Onetti, con este en una silla, demasiado pequeño, mirando a cámara con la cabeza cuadrada por los tajos de la tijera y como flotando sobre un fondo rojo que parece una sala de espera explotando. Pla en esta portada sale en primer plano en blanco y negro, los pelos blancos de punta, las cejas arqueadas, el cigarro quemándole los dedos, con barba blanca y aspecto desaseado, una camisa de lana bajo un abrigo o bata. De fondo, un paisaje de campo arado en rojo, todo rojo puticlub, lo que le da un aire marciano al lugar y contrasta con los grises de la foto de primer plano del viejo. Recuerdo a la autora, la Badosa, en una tertulia en aquel programa de Sánchez Dragó con Valentí Puig y otros hablando de Pla; recuerdo que me cayó como una patada en mis partes, y que le juré odio eterno a aquella señora que no conocía y que tenía voz de pito. En cambio, ahora que ya pasó esa eternidad y un poco más tengo unas ganas importantes de sentarme a leerle la biografía. Por Pla, claro, y por los pocos euros que me costó. Sé que escucharé su voz de pito mientras leo, sobre todo cuando se vengue del machista Pla esta mujer que según recuerdo parecía resolver algún tipo de trauma personal (relacionado con su femineidad) poniendo a parir a su biografiado como si por ser un escritor total le fuese vedado la posibilidad de ser una persona normal, con sus miserias y sus defectos y hasta pelotillas entre los dedos de los pies. Para mí es el escritor más interesante de la segunda mitad del siglo pasado en España, con o sin pelotillas entre los dedos y más o menos caballero o misógino ante las señoras. En fin, ya veremos lo que da de sí esta biografía.